¿Cómo puedo aumentar mi “motivación” para hacer actividades y conseguir mis objetivos?

Todo el mundo tiene bajones y subidas de ánimo, sobre todo respecto a esas tareas que tenemos que repetir día tras día por rutina o hábito. Esto es algo que todo el mundo sabemos, aunque seguramente pocas veces en tu vida te hayas preguntado la razón, es decir, te hayas preguntado el motivo por el que en algunas ocasiones tenemos “más ganas” de hacer una determinada actividad, y en otras ocasiones, “no nos apetece nada” hacer exactamente la misma actividad bajo las mismas condiciones contextuales. En Happyou también nos hemos hecho esa pregunta infinidad de veces, incluso para reflexionar sobre los motivos que nos llevan a tener “más o menos ganas” a la hora de redactar el texto que estás leyendo ahora mismo. 

Así pues, lo que tenemos muy claro, en primer lugar, es que nuestra “motivación” no depende de nuestra personalidad, es decir, no depende de motivos o causas que se encuentren dentro de nuestro cuerpo de forma estable y global (no depende de los inexistentes “rasgos de personalidad”).

Seguro que habrás escuchado muchas veces la recurrente y banal explicación de “yo es que me pongo a llorar porque soy sensible, o te hablo mal porque tengo muy mal carácter”. Aunque sin duda es muy útil para comunicarnos con los demás, se trata de una descripción, y no una explicación, de lo que ocurre realmente; así que, nuestros “rasgos de personalidad” no pueden ser la causa de que estemos más o menos “motivados”.

La realidad es que las personas nos comportamos en función de lo que sucede en nuestro contexto, y es por ello que, si pudiéramos teletransportar nuestro cuerpo completo a, por ejemplo, un país que desgraciadamente esté padeciendo algún conflicto bélico, nos daríamos cuenta de que “rasgos de nuestra personalidad” como amable, simpático y empático podrían ser sustituidos por otros como agresivo o mentiroso, con el objetivo de aumentar la probabilidad de supervivencia, en un intento de adaptarnos a dicho entorno.

Como habrás podido comprobar, si cambian las condiciones en las que vivimos, también cambia la forma en que nos comportamos y, por supuesto, también cambian las “ganas que tenemos” de hacer o dejar de hacer cosas.

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💬 “Somos quienes somos en función de las circunstancias en las que vivimos”.

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En segundo lugar, acabamos de descubrir que nuestra “personalidad” sólo describe lo que hacemos, pero no es la causa de lo que hacemos, ni tampoco es algo que tengamos dentro, o que “surja del vacío”. Así que, por supuesto, la “fuerza de voluntad”, como variable de peso tan recurrente en los últimos tiempos, acaba de quedar catalogada como una gran mentira para explicar nuestras subidas y bajadas de “motivación”. No hay nadie que tenga “más o menos fuerza de voluntad” que tú, sino que existen personas que poseen contextos más favorecedores que tú para hacer lo que hacen.

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💬 “Los rasgos de personalidad solo son nombres o etiquetas que describen como nos comportamos, no condiciones dentro de nuestro cuerpo que causen como nos comportamos”.

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Así pues, debemos tener muy claro que las personas no somos seres inmutables en el tiempo, sino que siempre podemos cambiar, y es más, cambiamos constantemente cada segundo que pasa aunque intentemos evitarlo. Por ello, si en realidad lo que necesitamos es tener un contexto más propicio para hacer cosas, y tener disponible ese “click mágico” que pone nuestro cuerpo en marcha cuando lo necesitamos, tenemos que aprender cómo nuestro contexto, y el mundo que nos rodea, influye en lo que hacemos. 

Partiendo de todo lo mencionado, aquí tienes algunos consejos para poder cumplir el objetivo de entender y aumentar tu “motivación” que te hemos propuesto desde “Happyou”. Esperamos que puedas convertirte en un/a dueño/a total de tus ganas de hacer cosas:

  • Si hacer algo te cuesta mucho esfuerzo, es necesario reducir los “costes” de lo que haces. Para ello, prueba a dividir la tarea en varios pasos más sencillos, haz la tarea en contextos que sean placenteros, y acuerda contigo mismo/a un tiempo determinado e incuestionable de descanso y trabajo en la tarea.
  • Cuida muy bien los estímulos a los que te expones en tu día a día, y haz los cambios que consideres pertinentes en tu entorno. Evita tener distracciones alrededor que te pongan más difícil llevar a cabo la tarea.
  • Dedica un tiempo al día a anticipar los frutos del esfuerzo que vas a realizar próximamente, para poder reducir los costes de esforzarte en la tarea.
  • Evita castigar comportamientos relacionados con tu objetivo de forma innecesaria. Si tu objetivo es estudiar durante más tiempo, evita decirte a ti mismo/a que eres mal estudiante, que seguramente no vas a conseguir tu objetivo, o que tu esfuerzo no tendrá recompensa.

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🛠️ RECURSO PRÁCTICO PARA TI:

Próximamente, gracias por tu paciencia 🙂

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📚 BIBLIOGRAFÍA RECOMENDADA:

  • Froxán, M. X., et al. (2020). Análisis funcional de la conducta humana: Concepto, metodología y aplicaciones.
  • Michael, J. (1993). Operaciones motivacionales de establecimiento.
  • ️Santacreu, J., Hernández-López, J. M., Adarraga, P., & Márquez, M. O. (2002). La personalidad en el marco de una teoría del comportamiento humano.

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⚠️ Los tips o consejos presentados en el siguiente texto no sustituyen una intervención psicoterapéutica individualizada y adaptada a tus necesidades. Aunque suene redundante, si crees que necesitas ayuda profesional, lo mejor que podrás hacer siempre es buscar ayuda profesional.

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✍️ Antonio Mata & Rafa Pezzini (@conducteam).

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